Paradores en Extremadura

La red de los 7 Paradores en Extremadura es una de las más monumentales de España.

Todos sus hoteles están ubicados en ciudades y edificios donde la historia ha ido dejando su huella en forma de castillos, conventos y palacios que incluso fueron hogar de emperadores.

Ciudades cómo Plasencia, Guadalupe o Mérida tienen en su casco antiguo hermosos edificios históricos que hoy son algunos de los mejores Paradores en Extremadura.

Descubre Extremadura a través de sus Paradores Nacionales en Extremadura y vive la experiencia de sentir la historia mientras te alojas en hoteles únicos. 

1. Parador de Cáceres

Parador de Cáceres, Extremadura

El hotel Parador de Cáceres queda ubicado en el centro monumental, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El complejo es un conjunto de edificios renacentistas del siglo XIV que perteneció a los Marqueses de Torreorgaz y otras casas nobles de la ciudad. 

El interior del Parador de Cáceres está perfectamente rehabilitado para transmitir la elegancia y confort de una construcción histórica adaptada, gracias a las nuevas tecnologías, a la calidad y comodidad que ofrece la red de Paradores en Extremadura.

Los claustros, los arcos de obra vista y los techos de madera resaltan con los colores claros que hay en sus salones y zonas comunes. Tiene 39 habitaciones dobles, una de ellas adaptada, equipadas con todo el lujo de detalles y equipamiento que requieren los clientes de hoy en día. 

La gastronomía es otro de los puntos más destacables del Parador de Cáceres, donde los productos con DO Extremadura son los protagonistas. Entre ellos, destacan el cerdo ibérico extremeño y la torta del Casar, que siempre tienen un lugar principal en la carta del restaurante.

2. Parador de Trujillo, Cáceres

Paradores de Extremadura, Trujillo

El edificio que acoge el monumental Parador de Trujillo, es un antiguo convento con casi 500 años de historia en un lugar que atesora el encanto y serenidad que aporta el paso de los años.

Ubicado sobre lo que en su día fue el convento de Santa Clara, nada más atravesar la puerta de entrada sentiremos que las leyendas cargadas de historia nos rodean. El Parador de Trujillo  cuenta con dos claustros, uno de ellos de estilo renacentista, que dotan al edificio de una gran amplitud interior y le dan un encanto especial al entorno. 

Los techos abovedados presentes en las zonas comunes y salas de conferencia le dan un hermoso aire señorial y también cuenta con una piscina exterior perfecta para refrescarse en los calurosos veranos de Extremadura.

El Parador de Trujillo tiene 50 habitaciones, perfectamente equipadas, con amplias camas decoradas con unos preciosos cabezales de madera, suelos de arcilla y todas las comodidades que invitan al descanso. 

La cocina extremeña es la reina indiscutible en el restaurante del Parador de Trujillo. El Jamón Iberico de Bellota, los quesos de Extremadura y las carnes y embutidos más sabrosos harán más sabrosa nuestra estancia en el Parador.

3. Parador de Guadalupe, Cáceres

Paradores en Exrtemadura, Guadalupe

El Parador de Guadalupe se ubica en el centro histórico de Guadalupe, una de las ciudades más visitadas de Extremadura y hogar de uno de los tesoros más emblemáticos de la comunidad, el Real Monasterio de la Virgen de Guadalupe, reconocido por la Unesco cómo Patrimonio de la Humanidad. 

El Parador es un conjunto de 3 edificios, alguno de los cuales fueron construidos entre los siglos XV y XVI, cómo el Hospital que atendía los peregrinos que se acercaban a la ciudad para venerar a la Virgen de Guadalupe.

El interior del edificio fue rehabilitado cuidando su estructura y estilo original, algo que se hace presente en los arcos de sus salones, el claustro mudéjar adornado con Naranjos, el jardín con fuentes de agua de estilo árabe y los olivos extremeños.

El Parador de Guadalupe tiene 41 habitaciones totalmente equipadas que quedan repartidas entre los edificios. En su decoración, los elementos y telas de colores clásicos nos harán sentir que estamos alojados en un lugar histórico. 

La herencia histórica de Guadalupe también se refleja en la carta que ofrece el restaurante del Parador. Las recetas clásicas cómo el bacalao monacal, las migas y el pollo al estilo “padre Pedro” se completan con los mejores productos recolectados en la comarca de las Villuercas.

4. Parador de Plasencia, Cáceres. Uno de los mejores Paradores en Extremadura.

Paradores de turismo en Extremadura, plasencia

Plasencia es la puerta de entrada al Valle del Jerte y lugar destacado dentro de la Ruta de la Plata. Y en el centro de esta histórica localidad encontraremos el Parador de Plasencia, un hotel de 4* en el lugar perfecto para conocer la ciudad.

Un hermoso convento de estilo gótico acoge uno de los mejores Paradores en Extremadura, concretamente el de Santo Domingo, edificado en el siglo XV. Los techos abovedados sobre muros de piedra y los detalles de una decoración exquisita nos harán sentir que somos parte de su historia.

El Parador de Plasencia tiene 66 habitaciones decoradas con un marcado estilo medieval y a la vez cuentan con todas las facilidades que se esperan de un hotel de su categoría. Algunas de sus estancias tienen camas con dosel, muebles clásicos y zona de estar.

El restaurante del Parador, situado en una de las salas más bonitas del edificio, ofrece recetas de alta gastronomía, cómo los lomos de cordero a la miel de la dehesa y la compota de higos, elaboradas con productos de cercanía. 

5. Parador de Jarandilla, Cáceres

Paradores Extremadura con piscina

El pueblo de Jarandilla de la Vera se encuentra rodeado de un paisaje natural y rural de ensueño. Piscinas naturales, bosque de castaños y gargantas de agua completan el pasado monumental e histórico de Jarandilla.

El Parador de Jarandilla de la Vera es uno de los lugares de visita obligada cuando se llega al pueblo. Ubicado en el Castillo de los Condes de Oropesa, donde se hospedó unos meses el Emperador Carlos V, el palacio aún conserva las murallas y el encanto del estilo gótico original que lo hizo famoso entre la corte. 

El restaurante del Parador sigue la estela del resto de Paradores en Extremadura. Productos frescos, de la tierra y de la mejor calidad para crear platos típicos de la gastronomía local con los que deleitarnos durante nuestra estancia.

Las 50 habitaciones del Parador de Jarandilla de la Vera tienen una decoración de ambiente clásico y disponen de todas las comodidades para que tengamos una estancia de lo más agradable y hacernos sentir cómo en casa. 

6. Parador de Zafra, Badajoz

Fachada paradores en Extremadura, Zafra

El Parador de Zafra está en el Palacio que los Duques de Feria mandaron construir en Zafra hace más de 500 años. 

Del edificio destaca su fachada blanca coronada por cuatro torres que dan la entrada al precioso patio renacentista del interior del Parador, donde el blanco es el color dominante y en el que aún podemos encontrar arcones, pasamanos y elementos decorativos originales del antiguo palacio.

Del exterior de este parador con encanto, destacamos su pequeño pero cuidado jardín siendo uno de los Paradores en Extremadura con piscina y una terraza ideal para relajarse tomando algo fresco en los meses de verano.

Sin ser muy grande, el Parador de Zafra tiene unas 50 habitaciones amplias, elegantes y decoradas con el estilo de las casas señoriales de la época en que fue construído, sin olvidar los detalles actuales que ofrece un gran hotel. 

La parte gastronómica queda representada por una oferta de productos del campo extremeño. Las carnes de cerdo ibérico, las setas y verduras de temporada y los vinos de la Ribera del Guadiana completan una carta que hará las delicias del más exigente. 

7. Parador de Mérida, Badajoz

Paradores de turismo en extremadura

La ciudad de Mérida y sus ruinas de la época romana, son una de las visitas imprescindibles que tenemos que hacer en una ruta por Extremadura. Y nada mejor que alojarse en el Parador de Mérida, un edificio situado en el centro de la ciudad que aún alberga restos de hace 2000 años.

Aunque el origen del edificio es un templo romano dedicado a la Concordia de Augusto, los siglos posteriores hicieron que el edificio tuviera diversos usos hasta convertirse en convento en el siglo XVIII. 

El claustro interior del Parador, de un blanco inmaculado, dota de luminosidad y amplitud al edificio. Y en su exterior, disfrutaremos de un cuidado jardín, una pequeña piscina y una preciosa terraza decorada con elementos arqueológicos de varias épocas.

El Parador de Mérida tiene 82 habitaciones de varias categorías, todas decoradas en un estilo minimalista combinando los elementos más modernos con un mobiliario más tradicional.

La terraza situada en el Jardín de las Antigüedades es el lugar perfecto para degustar la carta recomendada por el restaurante del Parador. El equipo de cocina nos preparará recetas tradicionales que la historia ha ido legando a la ciudad.

Mapa de los Paradores en Extremadura